04 septiembre 2005

Punch-Drunk Love, de Paul Thomas Anderson

Dirección, guión: Paul Thomas Anderson.
Productores: P.T. Anderson, Joanne Sellar y Daniel Lupi.
Fotografía: Robert Elswit.
Música: Jon Brion.
Diseño de producción: William Arnold.
Montaje: Leslie Jones y Dylan Tichenor.
Intérpretes: Adam Sandler, Emily Watson, Philip Seymour Hoffman, Luis Guzmán, ...
Nacionalidad: EE.UU., 2002.
Duración: 95 min.
1999. Estoy sentado en una diminuta sala de los Multicines Compostela, sesión de noche. Hay pocos espectadores, lo cual no tiene nada de extraño si tenemos en cuenta que es un día de semana laboral.
Se apagan las luces y comienzo una de las mejores películas que he visto en mi vida. Su título: Magnolia. El director: un tal Paul Thomas Anderson. El comienzo de la cinta, arrollador. Con un ritmo indescriptible, al compás de una deliciosa voz femenina, el atónito espectador es testigo de un derroche de talento, precisión, y personalidad difícilmente superable.
Salgo del cine. Tengo 3 cosas muy claras:
1.- Paul Thomas Anderson es un genio.
2.- Aimee Mann tiene la voz más preciosa, cautivadora, dulce y cálida del mundo.
3.- Magnolia es una obra maestra. Del primer al último minuto.
Superado el impacto inicial, intento informarme acerca del que ya es uno de mis directores favoritos. Veo Boogie Nights y, por supuesto, me encanta.
Un par de años (ó 3) después, veo Punch-Drunk Love. Y me pregunto: ¿Cómo puede un tío de 35 años haber filmado estas 3 películas?.
La película que hoy nos ocupa es más rara que un perro verde. Pero es una maravilla.
Difícilmente encaja en un género concreto, pero podría decirse que se trata de una comedia romántica, eso sí, dejando claro que está en las Antípodas de la imagen preconcebida que tenemos de las comedias románticas. Punch-Drunk Love es diferente.
Barry Egan (Adam Sandler), es un tipo extraño. A sus 30 y pico años regenta una empresa de productos de limpieza, viste un extravagante traje azul eléctrico, es objeto de las burlas de sus 7 hermanas, se mete en un lío por realizar una llamada a un teléfono erótico, compra natillas en cantidades industriales para acumular millas de vuelo gratis en una promoción comercial, padece un transtorno mental que le provoca repentinos y agresivos cambios de humor, y conoce el amor de la mano de Lena Leonard (Emily Watson).
A lo largo de sus 95 minutos de duración, la película se revela como un espectáculo audiovisual delicioso. El color, el sonido, los gestos, los silencios,... todo encaja en esta comedia atípica, surrealista, extraña, delirante, desquiciada, imprevisible, rara, romántica, divertida, paranóica, original, entrañable, DIFERENTE.
Estoy convencido de que tiene tantos defensores como detractores, pero merece ser vista. Os animo a ello.
Lo mejor: Adam Sandler, Emily Watson, Philip Seymour-Hoffman y Luis Guzmán, geniales. La escena del almacén. La preciosa escena que ilustra el cartel promocional. El juego cromático-sonoro.
Lo peor: En un alarde de subjetividad, diré que nada.
Un saludo y hasta pronto! (eso espero)

4 comentarios:

IvánN Díaz dijo...

a la lista de la tía Emilia!

REFO dijo...

Y para colmo hay simbolismos (la pianola y ese pasillo en forma de laberinto) que me vuelven loco.

Qué ganas de ver algo de Paul Thomas Anderson. Cuanta razón tiene usted acerca de este gran cineasta.

Y el DIVERCHUPA.

Por cierto, el Abismo ha vuelto.

David Fernández dijo...

grandisima noticia, Mr.Refo!ahora mismo me paso!

Un saludo!

David

Trader Victor dijo...

Me encanto Punch Drunk Love, pero Magnolia me parecio una desperdicia de tres horas. Punch Drunk Love es superior, por que en los años que han pasado entre las dos peliculas, Anderson se ha disiplinado.

Saludos, entre parentesis, me gusta mucho su blog. Vivo aqui en Los Angeles, en la bariga de la bestia. Naci en los Estados Unidos pero mi familia vino de Cuba (y mi abuelito era de Mondoñedo, no muy lejos de Ud.).

Victor